Cliente heterosexual





/No 003

/RELATO TÁNTRICO

/Cliente heterosexual


/¡Ey! Aquí entre nos, te cuento que la semana pasada llegó al club un joven como de unos 23 años, cuando entró lo primero que me dijo fue: “soy heterosexual y por favor no me vayas a tocar el miembro”. A lo que respondí que no se preocupara ya que mis compañeros y yo, somos muy profesionales en nuestro trabajo. Entró, le serví un té y lo hice pasar a nuestro templo de la relajación. Estando dentro, ¡Ufff! -para quienes han asistido- saben que el aroma es increíble, la suave luz de las velas y nuestro servicio, emocionan a cualquiera. 


Comencé el ritual que practicamos siempre, primero, ayudarlo a acomodar su ropa y a dejarlo únicamente en ropa interior, boca abajo y en profundo estado de relajación, y bueno, comencé. Finalicé su espalda y piernas, le dije que se diera vuelta, y cuando lo hizo, me dije: -mmmm, vaya, algo anda mal aquí. 


Tenía su miembro de unos 19 cm aproximadamente, sumamente erecto, a lo mejor el contacto con la piel o algo así, me imaginé yo, pero no, su miembro no dejaba de moverse. Finalicé el masaje, y su pene seguía en movimiento sin haberlo tocado, el joven se veía incómodo y a la vez excitado. Abrió sus ojos y me dijo: perdón; en eso veo su miembro y se estaba viniendo en semen, de él salía una leche de hombre, espesa y color blanco, una leche que olía a manjar de dioses; que le resbalaba en todo su miembro palpitante y curvo, ¡se había venido! sin tocarlo, ni tocarse, él había eyaculado. Luego le alcancé una toalla, se duchó y se marchó relajado a casa. 


Atte. Juan Carlos👨🏻‍💼





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